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sábado, 25 de octubre de 2014

CRÍTICA DE:


Y cierro mi serie de críticas de la 59 edición de la Seminci con la ganadora de este año, Mita Tova, de los realizadores Sharon Maymon y Tal Granit. 

La tragicomedia israelita se ha alzado con el máximo galardón del festival vallisoletano, con una fórmula arriesgada, la película intercala momentos muy duros, propios de la temática que aborda (la eutanasia en la vejez), con otros sumamente divertidos, algo que el espectador agradece y mucho, quedando un sabor agridulce satisfactorio. 

Las interpretaciones son excelentes, a modo coral todos los actores que desfilan por la pantalla sacan partido de una producción que en ningún momento decae y que sabe meter esa vis cómica necesaria para no convertirse en un dramón difícil de tragar. Incluso los directores se atreven a meter una pieza musical a mitad de película.

Una película de calidad, que se deja ver con soltura y que su parte cómica hace que sobresalga por encima de la media. Quizá a mi me gustó más Kreuzweg (segundo premio) o Gui Lai, pero es indudable que The farewell party tenía también mimbres para haberse llevado el gato al agua. Y es que, al jurado de la Seminci siempre le gustó la tragicomedia. 

NOTA: 7 

viernes, 24 de octubre de 2014

CRÍTICA DE:


Hay veces que en la Seminci se le presenta a uno la oportunidad de disfrutar de uno de sus directores favoritos, hace varios años tuve la ocasión de hacerlo con Wong Kar Wai con su 2046, este año he podido hacerlo con un genio de las pequeñas historias, Zhang Yimou.

Gui lai, Coming home, El regreso a casa, sea como fuere Zhang Yimou. El director chino vuelve a traernos una historia que conmueve, emociona, llega. Porque muchas veces el cine no es solo un elemento artístico enrevesado, en el cual tenemos que contar historias originales e impactantes, a veces es solo un vehículo para transmitir sentimientos, y en eso el señor Yimou es un experto. Contando historias cotidianas, es capaz de postrar al respetable con una sonrisa, un llanto o simplemente una mirada perpleja durante los minutos que aparecen en pantalla los personajes. Y si hablamos de personajes, no podemos sino centrarnos en los femeninos que pueblan su filmografía, muy pocos directores en el mundo pueden sacar tanto partido de las actrices, dándolas unos matices que las llevan a competir en festivales por todo el mundo. Y si nos centramos en actrices, nadie como Gong Li representa mejor la esencia de las obras del director de Xian. 

Con una crítica subyacente sobre las injusticias que causó la revolución china, tema siempre presente en su obra, Gui Lai nos trae una historia de amor marcada por un hecho fatídico que desencadena la enfermedad del personaje interpretado por Gong Li, una amnesia que provocará que no reconozca a su propio marido Lu Yanshi, excarcelado tiempo después. Mención especial merece la escena que desencadena la enfermedad de la esposa, en una estación de tren abarrotada de gente. 

Cabe destacar el nuevo trabajo excepcional de su maestro director de fotografía que le ha acompañado en multitud de títulos, Zhao Xiaoding, con la nieve y la lluvia como elementos básicos de la poesía que dota Yimou a sus películas. Tampoco puedo olvidarme de la maravillosa banda sonora, vehículo imprescindible en coming home, creada por Chen Qijang. Los acordes de piano y las sutiles melodías de violín y chelo nos conquistan como un prestidigitador, llevándonos a la China postrevolucionaria. 

Puede que no sea la mejor obra del realizador chino, sin embargo está a la altura de su magnífica obra, el creador de Amor bajo el espino blanco, el camino a casa, ¡Vivir!, la casa de las dagas voladoras o Hero, está de vuelta y sinceramente, yo si fuera ustedes en cuanto aparezca en el cartel de su ciudad, correría a reverenciar su obra. 

NOTA: 8

CRÍTICA DE:



El realizador alemán Dietrich Brüggemann, nos trae una obra rodada en catorce planos secuencias acerca de la vida de María, interpretada de manera magistral (favorita para la espiga) por Lea van Acken. La obra realiza un paralelismo entre las últimas horas de la vida de Jesús con los últimos días de la vida de María, repartidos en catorce momentos, que fueron también las catorce estaciones que recorrió Jesús camino del Gólgota.

Kreuzweg nos transporta de forma fantástica hacia la vida de una familia alemana ultracatólica vista desde los ojos de una niña de catorce años a punto de realizar su confirmación. La cámara fija en los catorce planos secuencia (exceptuando el último) nos ofrece una visión sin florituras, tal y como María vive su vida, sin un ápice de emoción o sentimiento terrenal, una cárcel sentimental en vida a la que somete principalmente su madre interpretada rotundamente por Franziska Weisz.

La película nos solo es un acierto a nivel técnico y formal, también sabe transmitir ese infierno en el que vive la adolescente María, una grata sorpresa para un festival que lleva varios años en capa caída debido a los continuos recortes en cultura que estamos viviendo en los últimos tiempos. 

John Lennon decía en su canción, Imagine, "and no religion too" y en esta película no podía llevarse esa frase más a rajatabla. Los extremismos son siempre malos, se disfracen de Alá, Yahvé o Jesús de Nazaret. 

NOTA: 7,5


SEMINCI


En las postrimerías de la quincuagésimo novena edición de la Seminci, me he decidido a dar mi particular visión del festival cinematográfico de mi ciudad, En esta edición parten como claros favoritos, los hermanos Dardenne con su Deux jours, une nuit y Gui lai, del realizador chino Zhang Yimou. Como tapados apostaría por la obra del realizador alemán Dietrichh Brüggemann, Kreuzweg, la obrá de carácter sinfónico Whiplash, del director norteamericano Damien Chazelle y el pqueño experimento del también americano Alexandre Rockwell titulado Little feet. Tampoco hay que desechar las siempre bienvenidas comedias en la Seminci, destacando What we did in our holiday y Mita tova

¿Yo ya he hecho mis apuestas, cuales son las suyas?

lunes, 29 de octubre de 2012

CRÍTICA DE:



CRÍTICA REALIZADA POR SAMUEL ORTEGA:



Jacques Audiard, director de la aclamada Un Profeta presenta en el festival vallisoletano su nuevo trabajo, De óxido y hueso (De rouille et d’os), un drama romántico situado en el sur de Francia que le ha valido para alzarse con la espiga en el apartado de guión y director.

La película narra la historia de Alí, que debe hacerse cargo de su hijo Sam de 5 años. Sin dinero, sin hogar y sin amigos, busca refugio en casa de su hermana, quien le cede el garaje para vivir e incluso le encuentra un trabajo como portero de discoteca. Allí conoce a Stéphanie, a quien acompaña a casa tras un altercado en el local. Son dos polos opuestos, el es pobre y no tiene expectativas, ella, atractiva y llena de seguridad. Sin embargo, la próxima vez que se encuentran, todo ha cambiado, Stéphanie está postrada en una silla de ruedas tras haber perdido las dos piernas en un accidente.

El director francés consigue crear una historia sólida basándose en un buen guión, una ejecución sobria y unas notables interpretaciones. La diferencia de clase social de los protagonistas es el pretexto perfecto para dotar al filme de una fuerte conciencia social, un tema en el que Audiard se siente como pez en el agua.

La dureza de algunas escenas contrasta con la calidez de otras, consiguiendo así un buen ritmo, algo que se agradece cuando la película ronda las dos horas de duración. De todos modos, es cierto que podrían haberse ahorrado ciertos planos “de transición” que no aportan nada significativo.

Todos los intérpretes rayan a un gran nivel, tanto los principales como los secundarios, dotando de verosimilitud al largometraje. Destacan especialmente Matthias Schoenaerts (ganador de la espiga como mejor actor) y Marion Cotillard, quienes logran transmitir a la perfección el amplio abanico de sentimientos que sus personajes experimentan. Por último cabe destacar el gran trabajo realizado por los técnicos para “esconder” las piernas de la actriz.

En conclusión, De Rouille et D’os es un filme serio con un buen número de momentos emocionantes que será disfrutado por los amantes del cine de autor.

NOTA: 7,5 

viernes, 26 de octubre de 2012

CRÍTICA DE:


CRÍTICA REALIZADA POR CARLOS PAREDES:

José Luis Cuerda abrió la Seminci vallisoletana con su nuevo trabajo Todo es silencio, una obra fuertemente esperada por algunos medios locales que dejó bastante indiferente a la audiencia el primer fin de semana del festival.

El director de Los girasoles ciegos nos ofrece una historia poco innovadora basada en las relaciones personales de los protagonistas a lo largo del tiempo, con el narcotráfico gallego como telón de fondo.

La costa de Galicia supone un marco perfecto para el desarrollo de la película, cuya fotografía y planos técnicos son verdaderamente de alabar. Pero si bien el planteamiento inicial del filme es adecuado, con el paso de los minutos la película pierde en ritmo e interés, enredándose en conversaciones demasiado largas y secuencias que no aportan demasiado a la historia. La música tampoco acompaña a crear una atmósfera adecuada, especialmente en las secuencias finales. Ni siquiera Cuerda hace apenas gala de ese humor suyo tan negro y satírico de otros largometrajes.

El elenco de actores tampoco destaca de sobremanera. En la primera parte del filme, el trabajo de los niños es correcto sin más. En la segunda parte, Quim Guitiérerz carece de un guión sólido para lucirse y sus apariciones en pantalla casi se limitan a hacer fotografías. Tampoco Miguel Ángel Silvestre sobresale, demasiado atrapado en su papel de villano. Por encima de todos ellos emerge la figura de Juan Diego, que encarnando el corrupto mariscal del pueblo borda el papel.

En definitiva, una película que no pasará a la historia del festival. Mediocre. 


                          "Oye Quim, si todo es silencio ¿Éntonces nada es ruido?"

NOTA: 4,7

CRÍTICA DE:


El pasado miércoles día 24 de Octubre pude asistir a la sesión de CyL en corto que se celebró en los cines Manhattan por tan sólo 1 euro. ¿Quién podía resistirse?. 

Me llevé una grata sorpresa ya que casi la totalidad de los cortos tenían una calidad considerable y algunos de ellos no contaban con a penas presupuesto, con lo cual más mérito. Paso a críticar brevemente cada uno:

AUDACIA: dirigido por Haitem Kaiche Ruiz - Zorrilla (vaya nombre), una historia al más puro estilo Steven Spielberg, con sus niños, su emotividad y su extraterrestre. El corto cuenta con dos activos, la presencia de Manuela y la de los hermanos Allenda en la dirección artística. Un corto muy poco original, pero que se ve con gusto al estar muy bien hecho e interpretado.

CURVAS: dirigido por David Galán Galindo, un corto sin presupuesto, muy gracioso, que se desarrolla en la sierra de Ávila en pleno invierno. Todo un desafío para el equipo y la chica de la curva, Mariam Díaz.

DUST & BULLETS: dirigido por Pablo Lapastora, el corto más largo y con más presupuesto de la sesión no defraudó, ya que es una western muy bien rodado, en los parajes mágicos de la sierra de Gredos.

EL OTRO: dirigido por Jorge Dorado, supone el corto más escabroso de todos los que se proyectaron. Un asesino sonámbulo que no recuerda sus crímenes. Incréibles sus interpretaciones.

ENTRE TODOS: dirigido por Javier San Román Martín, fue el corto más flojo de todos. Se le puede disculpar por su falta de presupuesto, sin embargo, Curvas tampoco contaba con él y consiguió mucho mejor resultado. Una historia de como afecta la crisis económica en nuestros hogares.

LA BOLSA O LA VIDA: dirigido por Juan Carrascal Ynigo que ya nos trajo el año pasado un pseudo corto documental sobre los envíos de dinero de los inmigrantes a sus países. Ahora Juan nos cuenta la especulación de los alimentos, llevando a crear una nueva burbuja después de la del ladrillo.

SPLASH: dirigido por Herminio Cardiel, un pequeño corto sobre las consecuencias de bañarse en una piscina a altas horas de la madrugada con la chica de turno. Bastante gracioso y cuenta con poco presupuesto.

TE ODIO: dirigido por Rafa Rojas - Díez, resulta algo repetitivo pero engloba una poesía que me gustó. Rodado en blanco y negro, una pareja se odia en voz alta pero no puede evitar amarse.

Recomiendo si pueden verlos que lo hagan, la mayoría son muy cortitos así que no les robarán mucho tiempo. Les espero en mi siguiente entrada con la esperada Des Rouille et d´os de Audiard, con Samuel Ortega.

CRÍTICA DE:


Los atentados terroristas de 2003 en Casablanca sirve como trama principal para que Nabil Ayouch cuente la historia de una serie de chicos que desde el barrio chavolista de Sidi Moumen a las afueras de Casablanca, se conviertan en mártires de la Yihad. 

La película cuenta con gran destreza la historia de esta serie de chavales desde su infancia hasta su madurez, ese camino iniciático que les llevará a convertirse en mártires, un camino que les cambiará por completo la forma de ser y pensar hasta explotar todo lo que fueron. Todo ese cambio está ejecutado con gran veracidad, creyéndonos en todo momento como unos chavales pobres y sin cultura de un poblado a las afueras de Casablanca pueden llegar a caer en las redes de fánaticos terroristas que nunca llevan el chaleco a cuestas, dejándoselo a los más pobres. 

Ayouch escribe y dirige este filme, destapándose como un director prometedor, llevándonos las calles de las barriadas con un realismo notable y poniendo la cámara allí donde hace falta. Sin embargo creo que a Ayouch todavía le falta otorgar a sus películas de algo más de alma, el espectador no se encuentra del todo partícipe con la historia, alejándose del joven Yachine y compañía, pese a que las interpretaciones son excelentes. Falta algo de componente empático en esta historia marroquí, que acabó de forma fatídica hace ya más de ocho años. 

Estaré atento al siguiente trabajo de este director marroquí, esperando que en su siguiente filme lime los pequeños defectos con que cuenta Los caballos de Dios.   

NOTA: 6,5

CRÍTICA DE:


Cate Shortland debuta en la Seminci de la mano de Lore, adapción del libro "El cuarto oscuro" de Rachel Seiffert. Shortland nos trae una historia ambientada en la segunda guerra mundial, sin embargo, la cámara pone su foco en una parte de la que no hemos visto demasiadas muestras. Los cinco hermanos de una familia nazi deben sobrevivir tras la muerte de Adolf Hitler, en un viaje a través de la Alemania ocupada por los aliados hasta la casa de su abuela.

El personaje principal es el interpretado por Saskia Rosendahl, Lore, la hermana mayor de cinco hermanos, tendrá que ocuparse de su familia en un viaje que la hará pasar de ser una adolescente a una mujer marcada para toda la vida por el legado de sus padres. El conflicto interno de los protagonistas a lo largo de todo el viaje es brutal, su mentalidad nazi lucha contra las muestras de horror que exponen los aliados en las plazas de los pueblos perpetradas por el gobierno del Führer, mientras deben mendigar por comida, transporte o medicinas. Toda una muestra de una generación que tuvo que vivir con los estigmas de los pecados de sus progenitores, una Alemania que nacerá irremediablemente del dolor y el sufrimiento.

La película de coproducción australiana, alemana y británica es árida, fiel reflejo de los personajes que la pueblan. Las interpretaciones con las que cuenta son magníficas, desde el primero hasta el último actor dan vida al horror que deja tras de sí una guerra, una mirada vacía y un corazón gélido. Es increíble la simbología de la última escena, cuando vemos a Lore rompiendo una a una las figuritas de porcelana, pues aunque lo intente, ya nunca más será la niña que fue. Shortland maneja los tempos con soltura, con un guión ágil que nos adentra en la espesura de la Alemania de los años cuarenta. 

Lore seguramente no enamore, pero sin duda alguna es una película notable, bien ejecutada, magistralmente interpretada y nos da una visión casi inédita de una familia nazi en el ocaso de la segunda guerra mundial. La actriz principal bien podría ser una de las candidatas a la espiga de oro por mejor actuación femenina. Aún así habrá que esperar a la decisión del jurado.

 NOTA: 7

martes, 23 de octubre de 2012

CRÍTICA DE:


La directora hindú Deepa Mehta trae a la seminci una historia acerca de dos niños que son intercambiados al nacer en el día de la independencia de la India. A través de estos dos personajes la película narra los cambios que va sufriendo el país en las carnes de sus familiares y en la suyas propias. Un filme que intenta abarcar demasiado y se queda sin fuelle cuando a penas lleva una cuarta parte de metraje. 

Quedé cautivado por esta directora cuando vi su película Agua, el comienzo de su serie de películas con los cuatro elementos como telón de fondo. En Midnight´s Children tan solo veo a la misma directora en los planos coloristas que inundan la pantalla, fiel reflejo del paisaje hindú. Pero eso es todo. La película comienza con fuerza pero se diluye en seguida, el guión es muy flojo, andando a medio camino entre la comedia y el drama donde bajo mi punto de vista no consigue transmitir ninguno de los dos sentimientos. Al personaje principal le falta fuerza, encontrándose a veces en situaciones totalmente rocambolescas y faltas de coherencia y pese a que quiere ser contado en forma de cuento también quiere reflejar una realidad que choca en muchas ocasiones con lo que estamos viendo. Las minihistorias que en ella se cuentan aparecen y desaparecen en muchas ocasiones sin el menor de los própositos, resultando en muchas ocasiones algo banal para completar la obra. 

El guión ha sido adaptado por el mismo creador del libro, Salman Rushdie, libro que espero sea mejor que la película porque y pese a que suelo tener buen ojo en la Seminci a la hora de elegir las películas, Los hijos de la medianoche supone toda una decepción. 

Como puntos a favor salvo el manejo de la cámara de Mehta y una gran fotografía, reflejando la vida hindú de forma colorida, jugando de forma muy apropiada con la luz a lo largo de todos los escenarios en los que se desarrolla la película, desde la India pasando por Pakistan o Bangladesh. 

Esperemos que las próximas visitas a las salas de Valladolid me reporten mejores noticias, aunque en el ambiente del festival se respira que los recortes no solo han afectado al dinero con el que contaba el festival (350.000 euros menos) sino también a la calidad de las películas a concurso.

NOTA: 5

lunes, 22 de octubre de 2012


Luces, cámara....Acción!!!  De nuevo Valladolid se engalana para recibir a su festival de cine y yo desde este humilde portal olvidado, intentaré traeros mis críticas y reflexiones sobre las películas que vaya viendo así como el ambiente que destila este festival. Acomodense en su butaca del Roxy, Calderón o Zorrilla, porque la quintuagésimo séptima edición de la Seminci, ha comenzado. Espero que lo disfruten.

martes, 25 de octubre de 2011

CRÍTICA DE:


¿Qué se necesita para ser un buen padre? ¿Cuánto tiempo puedes esconder la verdadera persona que eres? ¿Hasta que punto un hecho inesperado puede cambiarte la vida?. Ken Scott, guionista y director de series de renombre en EEUU, se lanza por primera vez a la aventura de un largometraje, intentando dar respuesta a las preguntas que he mencionado anteriormente a través de una comedia con más miga de lo que parece que cuenta con un guión ágil y actual que gustará a puristas y no tan puristas.

Starbuck es una comedia tipicamente francesa aunque la producción sea canadiense, con unos diálogos muy cuidados y unas situaciones rocambolescas, pero no cayendo en lo patético ni en la risa fácil. Una película inteligente que aborda tras la máscara de la sonrisa ligera unos problemas universales a todo género humano, con la inesperada paternidad del protagonista, muy suigeneris por otra parte.

Starbuck cuenta con unas interpretaciones fantásticas, destacando la de Patrick Huard en su papel de David, alias "Starbuck", recordándome en muchas ocasiones a Guillermo Toledo tanto físicamente como en sus registros interpretativos. También me ha gustado el papel de su amigo y abogado, formando un tandem muy gracioso en muchas ocasiones.

La banda sonora fluye fantástica, con temas de pop-rock francés de calidad intercalados por otras piezas más argumentales, dando fuerza al conjunto.

Starbuck es un gran café, sin ninguna duda, cremoso y dulce. Si lo tomamos deprisa seguramente solo notemos la esponjosa textura de la espuma en nuestros labios y un sabor dulzón al final, sin embargo, si conseguimos degustarlo lentamente, notaremos también un sabor amargo, y al acabarlo veremos en el fondo unos posos que se quedan, que nos hablan de muchas más cosas que no pensamos ver cuando empezamos aquel café. 

NOTA: 7,5

lunes, 24 de octubre de 2011

CRÍTICA DE:


Los hermanos Dardenne vuelven a la gran pantalla para mostrarnos un drama minimalista con forma de fábula, conducido a través de los ojos de Cyril, un chaval de once años que reside en un centro de acogida, y su nueva tutora, Samantha. El filme de los Dardenne evita cualquier tipo de artificio y nos cuenta una historia conmovedora pero sin caer ni mucho menos en el sentimentalismo, alejándose del recurso fácil del gimoteo y el melodrama. 

La cinta se basa en un guión cuidado y dos pilares increiblemente sólidos que son las actuaciones de Thomas Doret (Cyril) y Cécile de France (Samantha). Sus intepretaciones rayan la perfección con escenas muy complicadas que al verlas nos resultan sumamente creíbles. 

Le gamin au veló no es una obra de arte ni mucho menos pero consigue llegar al espectador, con la bicicleta de Cyril como elemento conductor, un objeto que le permite aferrarse a la figura de su padre y a la vez escapar de una vida que en muchos momentos le asfixia. 

Un aperitivo delicioso, un ejemplo de que el cine no tiene porque caer en el melodrama fácil, sino mostrarnos una historia veraz sin cortapisas. Los Dardenne lo han conseguido. 

Mención especial merece el corto Dimanches que se proyectó antes de la película, un bodrío digno de olvidar como el día que refleja y es que los domingos nunca fueron buenos. 

NOTA: 6,8

domingo, 23 de octubre de 2011

CRÍTICA DE:

Este año para la semana internacional de cine cuento con un colaborador de lujo que hará subir este blog de calidad como la espuma. Jorge Santo Tomás, periodista de profesión, redactor de cultura en canal 7 de castilla y león, será el invitado perfecto para que reflexiones en 16 milímetros alcance con la llegada de la seminci cotas artísticas antes no vistas. Espero que disfruten tanto como yo leyendo sus pequeñas reflexiones.


YO AMO EL CINE: Por Jorge Santo Tomás.

Sólo hay una oportunidad para causar una (ojalá sea buena) primera impresión. Ocurre cuando conocemos a alguien, cuando visitamos un lugar o cuando tenemos el primer contacto con un festival de cine. La esencia se mantiene, pero la programación puede ser radicalmente distinta de la edición anterior. Una añada puede ser pobre en creación artística y otra brillante; o el ciclo de turno es más del agrado o menos del espectador. Para gustos los colores. Pero si hay algo que no cambia, al menos de la noche a la mañana, es la cultura cinematográfica del personal. No hablo del mal llamado "saber de cine" (el ilustrado en el celuloide, en un festival, puede resultar pedante) sino del amor que el público tiene por el séptimo arte. Y de eso en la Seminci hay mucho. O había.


Por tradición (o solamente por galones) se suele pregonar que la SEMINCI goza de un cartel de calidad y de un púbico "entendido". Los 55.000 espectadores de la 55ª edición dan fe de que el cine gusta a orillas del Pisuerga, pero amor, lo que se dice amor... hoy he constatado que falta. Tras la proyección de 'No tengas miedo' simultáneamente en las salas 1 y 3 de los cines Casablanca, el director de la cinta, Montxo Armendáriz, y uno de los actores protagonistas, el siempre genial Lluís Homar, mantendrían un coloquio con todos los espectadores que quisieran debatir sobre la película. Sin embargo, apenas iniciados los títulos de crédito, la sala se ha quedado prácticamente vacía. Tanto, que ha habido un momento en que sólo quedábamos dos personas en la sala. En ese instante, una de las responsables del festival ha venido para confirmar que se celebraba el coloquio y un pequeño grupo de gente ha entrado en goteo a la pequeña pero acogedora sala. Eso sí, en total no creo que estuviéramos más de 20 espectadores.


Quizás el resto del público tuviera entradas para otra sesión o puede que otros tuvieran que acudir inexcusablemente a otro sitio, llámalo 'x'. Pero sorprende que de las 240 butacas prácticamente cubiertas, sólo 20 quisieramos compartir unos minutos de charla con dos grandes del cine español. Un cuarto de hora largo para poder comentar las sensaciones que nos ha transmitido este sólido y valiente largometraje. O incluso para hablar de curiosidades del rodaje o de los implicados. Ni siquiera la inevitable curiosidad por los famosos ha conseguido retener a más de una veintena de esos "entendidos" de cine que somos los espectadores de la SEMINCI.


Como colofón a mi sorpresa, uno de los asistentes preguntó si la película había recibido muchas subvenciones autonómicas y si hubiera sido posible sin ellas. Tal cual. No juzgo al señor: en estos días de recortes y políticos a la deriva, es lógico preguntarse qué se hace con el dinero público. Pero yo tenía otras mil preguntas que he dejado en el tintero sólo porque comenzaba la siguiente proyección. Quizás sea yo el bicho raro. O quizás sea sólo que me gusta el cine. Me gusta mucho.

sábado, 22 de octubre de 2011

SEMINCI


Hoy comienza la sexagésimo sexta edición de la semana internacional de cine de Valladolid, el frío sol de invierno da paso a un espectáculo único en nuestra ciudad, una oportunidad de visionar cine desde la mirada de directores que apuestan por el arte más que por lo comercial, de encontrarnos en nuestra ciudad con el cine como excusa, de disfrutar del teatro Calderón, Zorrilla y demás emplazamientos mágicos que pueblan esta ciudad, de sentir a oscuras y en general, de disfrutar. 

Espero veros como cada año, en una butaca con los ojos bien abiertos, porque si algo nos une en esta página es el cine. Un saludo.